Producción fotográfica: J. F.y M. S.
jueves, diciembre 20, 2007
lunes, diciembre 17, 2007
Caminata vespertina de domingo
Turistas, speaking english, descienden del ómnibus para fotografiar la escultura de La Carreta de Belloni en el Parque Batlle y Ordóñez. Wonderful water, pregona, avispado, un vendedor de agua y de pop, mientras otro despliega postales del Palacio Legislativo, la rambla y la escultura de los bueyes que tiran de la carreta, el clásico medio de trasporte rural de siglos pasados.A los cinco minutos el ómnibus ya está en marcha, al mismo tiempo que llega otro ómnibus repleto de mujeres sudafricanas.
Unos metros más adelante, el chirrido de las hamacas y el griterío de niños indican la proximidad a la zona de infantes. Grupos de niños corretean de un lado al otro, suben al tobogán y se retan entre ellos para pasar por el pasamanos.
Un pequeño, que muestra una mano para indicar su edad, se le rompe el chupetín cuando retira el envoltorio. El hermano, que no llega a los tres años, se saca el chupetín de la boca y se lo regala. Y se van corriendo atrás de Spider man.
El héroe arácnido, un disfrazado, que vende figuritas, es la sensación del parque. Un niño le pregunta si conoce a Batman y otro, le dice que él también lo tiene: se levanta el buzo y le muestra una remera del héroe -araña.
Transformaciones
Imagínese un territorio extenso de quintas desde donde se puede ver el Río de la Plata, alejado de la ciudad. Una parte de este lugar, lo ocupa un hospital de tuberculosos y leprosos desde donde se huele, dependiendo de la orientación del viento, al pestilente hedor del basurero de la ciudad, cerca del cementerio y, en otra parte, los ranchos de chapa de los pescadores bordean la costa. Si logra imaginarse esta zona, está formándose una composición del Buceo hace menos de sesenta años.
Este lugar era considerado una zona peligrosa. Donde hoy se encuentra el Montevideo Shopping existía el Hospital Fermín Ferreira que atendía a tuberculosos y a leprosos. Personas que conocieron el hospital en funcionamiento, recuerdan que los padres no les dejaban ir solos más allá de Pocitos. La zona era prohibida no sólo por el miedo al posible “contagio”, sino por el rancherío de los pescadores.
Hoy, el Buceo, inmerso en la ciudad, se ha convertido en un zona agitada, y lejos de sólo erguirse dos o tres edificios, se elevan por doquier torres con calles comerciales, de restaurantes y de residencias paquetas.
Este lugar era considerado una zona peligrosa. Donde hoy se encuentra el Montevideo Shopping existía el Hospital Fermín Ferreira que atendía a tuberculosos y a leprosos. Personas que conocieron el hospital en funcionamiento, recuerdan que los padres no les dejaban ir solos más allá de Pocitos. La zona era prohibida no sólo por el miedo al posible “contagio”, sino por el rancherío de los pescadores.
Hoy, el Buceo, inmerso en la ciudad, se ha convertido en un zona agitada, y lejos de sólo erguirse dos o tres edificios, se elevan por doquier torres con calles comerciales, de restaurantes y de residencias paquetas.
martes, diciembre 11, 2007
Agpothsta
El viernes pagué la última cuota de la facultad. El sábado, el día de la Virgen, armamos un modesto arbolito de navidad, por primera vez en cuatro años en que vivimos en el apartamento. El domingo mi madre me llama al celular y me dice que viajan, ella y mi padre, sin rumbo, con la secreta convicción de que mi padre tiene claro el itinerario. Ayer concreté algunos asuntos pendientes y, hoy, no sé, llamadas y...cansada, muy cansada.
miércoles, diciembre 05, 2007
Lago Titicaca
Según cuenta la leyenda, los apus, dioses de las montañas, prohibieron a los hombres subir la cima de las montañas, donde ardía el Fuego Sagrado. Pero los espíritus malignos -siempre hay una serpiente- sembraron la discordia e indujeron a los habitantes de la tierra a explorar las cimas. Cuando los hombres estaban llegando al Fuego Sagrado, los apus, encolerizados, hicieron que los hombres fueran devorados por miles de pumas de las montañas. Viendo la carnicería, Inti, el dios del Sol, lloró, y sus lágrimas fueron un diluvio durante cuarenta días y cuarenta noches. Sólo una pareja humana, flotando sobre una barca de junco, llegó a ver el sol de un nuevo día, y no daban crédito al vasto horizonte que veían: un lago que se perdía en la distancia, y lo que antaño fueron cimas se habían transformado en islas. Llamaron a aquel lago el Titicaca, que significa "el lago de los pumas de piedra". Hoy existen treinta y seis cimas convertidas en islas en ese extenso lago inundado por leyendas.P.d: La superficie abarca unos 9000 kilómetros cuadrados y descansa a unos 3800 metros sobre el nivel del mar. Su profundidad máxima se estima en 460 metros, varía según la lluvia.
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