martes, marzo 18, 2008

Comienzo de clases

El viernes de la semana pasada, una mujer corría junto a sus hijos para alcanzar el ómnibus. Los uniformes escolares de los tres niños, impolutos, se adherían a sus cuerpos al correr. Pasaron junto a un niño que de altura llegaba hasta la cintura del padre y que caminaba esquivando baldosas flojas y evitando la llovizna con un paraguas a su medida. El padre lo guiaba sin esquivar nada.

En el ómnibus, una mujer apretaba contra su pecho una bolsa repleta de cuadernolas, hojas de doble raya y hojas de garbanzo, que sobresalían. La mujer, sentada en el asiento de lisiados junto a su hija, lucía risueña. Vestía con vaqueros gastados y con una blusa celeste desteñida por el uso. Sonriente, al contrario de su hija, sostenía los nuevos útiles contra el pecho. En el ómnibus se oían las promociones radiales de celulares por la vuelta a clases.

Un niño se sentó donde estaba la mujer con las bolsas de los útiles. Su expresión pícara no concordaba con el pulcro uniforme escolar que vestía: la túnica blanca con una moña bien armada y alpargatas naranjas relucientes.
Este viernes lo volví a ver en el ómnibus con la misma expresión traviesa y con los puños de la túnica que requerían una buena lavada, la moña deshilachada y las alpargatas negras.


Empezaron las clases para niños y para padres, así parece, a pesar de la resistencia en algunas escuelas.

¿Darías un riñón a tu mujer?

Una en diez mil es la probabilidad de que una persona no consanguínea tenga un riñón compatible. Y la posibilidad de que el donante sea el marido, debe de ser una cada diez millones. El sábado, a una mujer en Maldonado le trasplantaron un riñón del marido; su cuerpo no rechazó el órgano; tienen tejidos compatibles.
-¿Ustedes sacrificarían un riñón por alguna de sus mujeres?, pregunta un médico a otros dos.
Rieron como respuesta los otros médicos, dos veces divorciados.

domingo, marzo 02, 2008

Repugnancia

Hay seres que no merecen la vida. El diario de hoy muestra casos de pedofilia infantil en los chat. Trastornados que pervierten a niñas que recién están cambiando el cuerpo. Niñas que no saben lo que les quitan, niñas como la que tenía enfrente que le preguntaba a la madre si le podía comprar un helado, mientras leía el diario.

lunes, febrero 11, 2008

Hermandades


Estábamos cansadas, ella y yo; cansadas y fastidiadas, y nos dijimos cosas no muy agradables, yo bajé del auto-para terminarla-. Una hora más tarde, ella y yo conversábamos, sentadas en el estar de la cocina, con complicidad, sobre un programa de tv, sobre lo que comíamos, y sobre nada en particular, pero divertidas.
Hoy revolví, reordené, limpié, moví y tiré calendarios, folletos y papeles, muchos papeles apilados en los cajones del apartamento. En este reordenamiento la encontré varias veces en sus tesoros de folletos de ropa y en sus papeles ordenados, y deseé que siempre fuera así.
Imgen de Kelly Haigh


martes, febrero 05, 2008

Día de Punta del Este

Barcos de la prefectura repletos de personas, yates, veleros, lanchas, chalanas, surcaban la bahía de Punta del Este, guiados por la Virgen de la Candelaria. Los motores se prendieron a las once de la mañana y las radios de los barcos, sintonizadas en el canal 71 y a todo volumen, trasmitieron los cánticos, los rezos y las prédicas del obispo del este. En la procesión marítima del dos de febrero se bendijeron las aguas del Río de la Plata en conmemoración del día en que Juan Díaz de Solís, hace 492 años, encalló en la bahía de Punta del Este. El día en que se celebra la festividad de Nuestra Señora de la Candelaria, denominación que recibió esta zona.
Las crónicas posteriores recogieron el acto: “Al amanecer de un dos de febrero, Juan Díaz de Solís se dirigió en batel hacia la costa y, una vez en ella, levantó una cruz de madera en un punto alto, cortó árboles y ramas...”

Y por primera vez allí se celebró misa.