viernes, marzo 05, 2010

Manía clasificadora


En casa hay dos tarros de basura: una para las verduras y frutas y otra para el resto de los desperdicios domésticos, en su mayoría plásticos. Las pilas no se tiran a la basura y las botellas no se tiran en bolsas. Así clasificamos desde que tengo uso de razón, por lo que me cuesta tirar las cáscaras de las frutas en la bolsa donde ya hay un envoltorio de plástico; me molesta tanto como ver siquiera doblar la tapa de un libro... La cuestión es que de esta costumbre clasificadora creció una tomatera. Explico: En uno de los canteros, donde se prepara la tierra con los desperdicios de las verduras y las frutas, apareció sin esperarlo. Hace unas semanas estos tomates son parte de nuestra dieta diaria y seguirán siendo hasta que deje de dar esos riquísimos frutos.

1 comentario:

eresfea dijo...

¡Qué color!