jueves, mayo 08, 2008

El adiós


Oigo ladridos y pienso que está. Llego a casa y creo que va a venir, descaderándose, como estampida a mi encuentro. Hoy vino el cartero y, a cada paso que daba, miraba en todas direcciones. Estoy segura que se extrañó de no verla. Me siento en el jardín y el ruido de una hoja me hace creer que va a venir a poner la cabezota en mi regazo. Miro hacia la hoja y un pájaro revolotea al verme. Viene la desilusión.

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