sábado, febrero 03, 2007

Y...

Y pensar que al día siguiente de escribir el mensaje anterior, me llama Agó, una de las artistas plásticas que le vendía sus cuadros el verano pasado en La Barra. Y me propuso vender en una galería de Punta del Este. Y ahí trabajo, cada tarde –excepto una-a partir de las 18hs hasta las 23hs. en la galería de Páez Vilaró. Y vender pinturas tiene sus beneficios, aparte de los económicos, se está en contacto con personas que hablan en distintos idiomas, con desvíos mentales distintos y edad variadas. Y entre manos... también ando con otras cosillas.

Las decisiones, las acciones e inacciones tienen consecuencias que, muchas veces, son imposibles de medir y de percibir.

P.d.: La pintura de Carlo Paéz Vilaró está muy influenciada por la de Picasso.

1 comentario:

eresfea dijo...

¿Qué pasó con los autos, cambió el semáforo y se largaron todos?