miércoles, marzo 14, 2007

Adelantados


A mediados de noviembre me quedé pasmada al escuchar a una nena de rizos rubios cantar: We wish you a Merry Chrismates, We wish you a Merry Chrismates, and a Happy New Year. ¡En noviembre!, recién me reponía de la fiesta de Halloween. La nena sentada en el changuito del supermercado no estaba tan alejada de la realidad de los shoppings y los supermercados. Lo oscuro y tenebroso de Halloween con las telas de arraña, las calaveras y las calabazas desapareceron mágicamente por árboles artificiales, nieve de plástico y bolas rojas de la Navidad.

Tras la zafra del comienzo de clases, con túnicas, cuadernos, lápices de colores colgando en cada góndola, los supermercados se trasformaron en huevos de Pascua de todos los tamaños. Hace una semana, acudí al supermercado para abastecer mi heladera y cuando desprendí los ojos de la lista de compras, me sorprendieron los huevos ya prontos. Los supermercados siempre listos (me encanta lo de “siempre listos”, me hace acordar a pies cortos vestidos con shores verdes y no puedo evitar pensar en el mundo de la hamburguesa con el “me encanta”, en fin). Tienen huevos para todos los tamaños y gustos del consumidor: chocolate amargo, chocolate blanco, chocolate con almendras, con sorpresa de confites, de caramelos, de gomas de borrar.

Foto:
¿No es hermosa?
La encontré en
http://fogonazos.blogspot.com/ que descubrí gracias a un link de eresfea.
Una mampara los separa.

1 comentario:

eresfea dijo...

La foto es muy hermosa, y el texto corre como una gacela. Arañas, arañas... y más.